¿Por qué algunas plantas de cannabis son tan diferentes entre sí?
Hasta ahora descubrimos que el cáñamo no es una especie diferente y que todas estas plantas pertenecen a Cannabis sativa L.. Sin embargo, al observarlas, resulta evidente que no todas son iguales.
Algunas crecen muy altas y esbeltas. Otras son bajas y compactas. Algunas desarrollan hojas más finas, mientras que otras presentan hojas más anchas. Incluso pueden variar en su tiempo de floración, su adaptación al clima y la composición de sus compuestos naturales.
Entonces surge una pregunta inevitable:
Si todas pertenecen a la misma especie, ¿por qué son tan diferentes?
La respuesta comienza conociendo el significado de Cannabis sativa.
Una forma de describir a un grupo de plantas
A lo largo de la historia, botánicos, agricultores y cultivadores observaron que algunas poblaciones de Cannabis sativa L. compartían ciertas características físicas y de crecimiento.
Para poder describirlas y diferenciarlas, comenzaron a utilizar nombres que ayudaban a identificar esos grupos de plantas.
Uno de ellos fue Cannabis sativa.
Con el paso del tiempo, este término empezó a utilizarse para describir plantas generalmente más altas, de estructura esbelta, entrenudos largos y hojas relativamente finas. Muchas de ellas estaban adaptadas a regiones cálidas y a temporadas de crecimiento más prolongadas.
Es importante comprender que estas características representan una tendencia general y no una regla absoluta. La enorme diversidad genética del cannabis hace que existan numerosas excepciones.
Una planta moldeada por su ambiente
Imaginemos dos personas nacidas en lugares completamente diferentes.
Una creció durante generaciones en una región tropical; otra, en una zona montañosa con inviernos largos y fríos.
Con el tiempo, las condiciones ambientales, el clima y la adaptación favorecieron determinadas características en cada población.
Con las plantas ocurre algo parecido.
Durante miles de años, distintas poblaciones de Cannabis sativa L. evolucionaron y fueron seleccionadas en ambientes muy diferentes. La luz, la temperatura, la altitud, la humedad y la intervención humana fueron moldeando sus características generación tras generación.
Por eso algunas poblaciones desarrollaron un porte más alto, ramas más largas y hojas más estrechas, características que tradicionalmente se asociaron al grupo conocido como Cannabis sativa.
Mucho más que una apariencia
Durante muchos años fue habitual clasificar las plantas únicamente por su aspecto.
Sin embargo, hoy sabemos que observar una planta no siempre alcanza para comprender su composición química, su comportamiento o sus propiedades.
Dos plantas con una apariencia muy similar pueden producir perfiles de cannabinoides y terpenos completamente diferentes. Del mismo modo, dos plantas con aspectos distintos pueden compartir características químicas muy parecidas.
Por esa razón, la ciencia moderna combina la observación de la planta con herramientas como la genética y el análisis químico para comprender mejor su diversidad.
¿Por qué es importante comprender este concepto?
Entender qué significa Cannabis sativa nos ayuda a comprender que la naturaleza rara vez puede dividirse en categorías completamente rígidas.
Las plantas cambian, se adaptan, evolucionan y se cruzan entre sí. Por eso, los nombres que utilizamos para describirlas son herramientas que facilitan su estudio, pero no siempre representan límites absolutos.
Esta idea será muy importante para comprender los siguientes conceptos del glosario y descubrir cómo se relacionan entre sí las distintas poblaciones de Cannabis sativa L.
En pocas palabras
Cannabis sativa es un término utilizado para describir un grupo de plantas pertenecientes a la especie Cannabis sativa L. que, tradicionalmente, se asociaron con un crecimiento más alto, hojas más estrechas y adaptación a determinadas condiciones ambientales.
Aunque estas características siguen siendo útiles para describir muchas plantas, hoy sabemos que la diversidad del cannabis es mucho más amplia y compleja de lo que puede apreciarse únicamente por su apariencia.
Comprender esa diversidad es el primer paso para descubrir por qué otras poblaciones de la misma especie desarrollaron características diferentes, dando origen a conceptos como Cannabis indica y Cannabis ruderalis.