Descripción
La enfermedad de Crohn es un trastorno inflamatorio crónico de causa desconocida que afecta al tubo digestivo. Es más frecuente entre los 15 y 30 años, y entre los 60 y 80 años de vida, pero puede desencadenarse a cualquier edad. En esta patología se produce activación de las células inmunitarias por un agente disparador desconocido que provoca que el sistema inmune reaccione contra el propio organismo (autoinmunidad) e induzca inflamación seguida de distintos tipos de lesiones que generalmente se presentan en el intestino grueso.
Se trata de una afección que produce fiebre, dolor abdominal, diarrea, fatiga, pérdida de peso y retraso del crecimiento en niños. Además de distintos tipos de lesiones en el intestino, como úlceras, estenosis, fisuras, fistulas y abscesos anorrectales. Entre sus complicaciones se destaca la obstrucción del intestino, la perforación del colon o la pérdida de su movimiento habitual con importante distensión abdominal. También se asocia a síndromes de malabsorción de los nutrientes de los alimentos y tumores intestinales malignos.
Tratamiento tradicional
En la actualidad no existen tratamientos curativos para esta enfermedad, su tratamiento es paliativo. Para paliar síntomas leves se usan antidiarreicos como la loperamida. En casos graves es necesario modular la respuesta inmune con glucocorticoides e inmunosupresores. Esta inmunosupresión puede causar efectos tóxicos como carcinogénesis, pancreatitis y neuropatía periférica. En casos de síntomas graves y persistentes se indica cirugía para extirpar el área afectada.
Acción terapéutica del cannabis
Los cannabinoides poseen un gran efecto antiinflamatorio, principalmente a través del estímulo de receptores CB2. El estudio del sistema endocannabinoide revela su capacidad de modular la respuesta inmune dada su capacidad de actuar sobre factores proinflamatorios y regular la función de los linfocitos (un tipo de glóbulo blanco). Además, en estudios con roedores con colitis se comprobó el efecto antidiarreico de los cannabinoides dada su capacidad de disminuir la inflamación del intestino.
De la experiencia de los usuarios se observa una clara mejoría sintomática a partir del uso de aceite de cannabis como fitoterapia complementaria, lo que mejora la calidad de vida de las personas al estar menos condicionadas por los dolores o episodios gastrointestinales agudos propios de la enfermedad. Conjuntamente, se evidencia mejoría en el estado de ánimo, la calidad del sueño y el apetito, y el restablecimiento de la voluntad, todas ellas condiciones fundamentales para poder afrontar una enfermedad crónica.
Interacciones
El cannabis modifica el metabolismo de varios fármacos, por lo tanto se recomienda separar la toma del aceite de la medicación por dos horas y contar con acompañamiento médico para revisar dosis.
Cepas indicadas
THC:CBD. Se recomiendan variedades que contengan iguales cantidades de THC y CBD.
Formato y posología
Aceite
vía sublingual
Se trata de una opción útil como tratamiento de base dada la mayor duración de su efecto y la baja psicoactividad. Se suele iniciar con diluciones medias (1/50), ingiriendo dos gotas sublinguales por día. Luego se puede ir aumentando la frecuencia y cantidad en función de la necesidad de cada organismo en particular.
Cogollo
vía vaporizada
Opción ideal para usar como rescate en episodios de agravación del dolor, debido a su rápido inicio de acción. Este modo de uso posee mayor efecto psicoactivo. Se inicia con una dosis de dos bocanadas a 180°C y esperar cinco minutos para notar el efecto. Transcurrido ese tiempo, en caso de que la analgesia no sea suficiente, se puede dar otra bocanada.
Macerado
vía sublingual
Es una opción muy útil para el tratamiento de mantenimiento ya que su método de elaboración permite conservar más los terpenos presentes en la planta. Gracias al efecto séquito, permite sostener el efecto terapéutico con concentraciones de cannabinoides más bajas, lo que se recomienda para evitar sobredosificaciones que disminuyen la respuesta terapéutica.
Supositorios
via rectal
Se utilizan principalmente en casos de lesiones anorrectales que no responden a la terapéutica cannábica vía oral. Se recomienda realizarlo con extractos ricos en THCA por su potencial antiinflamatorio. Según criterio médico pueden utilizarse a diario o de forma semanal. Se recomienda realizar este tratamiento bajo supervisión profesional.
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Es aconsejable que los usuarios trabajen con un profesional de la salud que tenga experiencia en recomendar el Cannabis Medicinal para que los procedimientos de dosificación y administración puedan establecerse y ajustarse de forma individual.
CANNABIS MEDICINAL. La guía completa. Dra. Celeste Romero. Dr. Marcelo Morante.