Es un síndrome neurodegenerativo que generalmente aparece después de los 65 años y produce deterioro de la memoria, el intelecto el comportamiento y la autonomía. Hoy en día existen alrededor de 50 millones de personas en el mundo con diagnóstico de demencia, de los cuales el 70% es por Alzheimer. Entre los mecanismos causales se han observado diversos procesos de daño vascular, alteraciones en los sistemas de señalización neuronal y el compromiso de otras células presentes en el sistema nervioso central cuya acción es dar sostén y nutrición a la red neuronal.
En los cerebros de las personas afectadas se observa una pérdida selectiva de las neuronas en el hipocampo y otras áreas de la corteza cerebral. Las lesiones características se denominan "placas seniles", que son depósitos extracelulares de fragmentos de proteínas, y “ovillos neurofibrilares", que son intracelulares y se producen por alteración de los mecanismos de transporte intracelular de las neuronas.
El Alzheimer es una afección que se presenta de forma insidiosa, al principio aparecen olvidos menores y de a poco se añaden alteraciones en la orientación témporo-espacial, el reconocimiento de otros y el comportamiento, que van progresando en su gravedad conforme avanza la enfermedad. En la etapa terminal de la misma, las personas se tornan rígidas, mudas, incontinentes y quedan confinadas a la cama, necesitando asistencia para realizar hasta las tareas más simples, como comer, vestirse y usar el inodoro. A menudo, el fallecimiento se debe a desnutrición, infecciones secundarias, embolia pulmonar, enfermedad cardíaca o, las mayoría de las veces, broncoaspiración.
Tratamiento tradicional
Lamentablemente no existe ningún tratamiento que pueda curar la demencia. Es fundamental realizar estrategias combinadas: estimulación neurocognitiva, abordaje nutricional, farmacológico y, por sobre todas las cosas, acompañamiento familiar, ya que estos cuadros generalmente producen mucha angustia y desgaste del grupo familiar. Desde el punto de vista farmacológico, existen medicamentos "antidemenciales", como el donepezilo o la memantina. Sin embargo, muchas veces no son suficientes para controlar los síntomas, por lo que habitualmente también se indican fármacos antipsicóticos para controlar los síntomas conductuales.
Acción terapéutica del cannabis
Existen numerosos estudios acerca del comportamiento del sistema endocannabinoide en la enfermedad de Alzheimer. Varios estudios en modelos animales de enfermedad de Alzheimer han encontrado mayor expresión de receptores CB2 en la microglia (células que sostienen y nutren la red neuronal), se ha observado que la activación de este receptor redujo los niveles de factores neurotóxicos y mediadores proinflamatorios y disminuyó los niveles de depósitos amiloides. Asimismo, el bloqueo del receptor CB2 produjo incremento en el depósito de proteínas, aumentando así las lesiones en el sistema nervioso central.
También se ha demostrado mayor presencia del receptor CB2 en humanos que conviven con esta afección. Se cree que la mayor expresión de este receptor actuaría como un mecanismo compensatorio para prevenir la inflamación y, consecuentemente, el daño neuronal, lo que se traduciría en una progresión más lenta del deterioro cognitivo, mejorando la calidad de vida.
Por otro lado, existen estudios que dan cuenta de la menor concentración del endocannabinoide anandamida en áreas afectadas, lo que podría producirse por un agotamiento en el tono endocannabinoide debido a la cronicidad de la alteración. En este sentido, el uso de derivados de la planta de cannabis podría convertirse en una posible estrategia terapéutica para esta condición.
En modelos animales, el CBD demostró capacidad protectora contra las agresiones inflamatorias típicas del Alzheimer y mejoró el deterioro cognitivo. Asimismo, el uso conjunto de CBD y THC preservó la función de la memoria y redujo la inflamación de un modo más efectivo que ante el uso de los cannabinoides de forma aislada. También se ha demostrado que el THC puede inhibir la degradación de acetilcolina, un neurotransmisor fundamental en el proceso de la memoria. Además, existe evidencia de que los cannabinoides, a través del estímulo de receptores del proliferador activado de peroxisoma (PPARS), ejercen acciones antioxidantes, lo que podría contribuir a prevenir que se expanda el daño cerebral.
En general, las familias de quienes utilizan derivados de la planta de cannabis para combatir los síntomas del Alzheimer constatan mejoras en el mejor descanso, así como también refieren que las personas se encuentran de mejor humor, con menor tendencia a la agresividad y aumento del apetito, lo que mejora notablemente la calidad de vida de quienes conviven con esta enfermedad.
Interacciones
El cannabis posee interacciones metabólicas con algunos antidemenciales, fármacos antipsicóticos y benzodiacepinas, por lo tanto su uso en conjunto requiere revisión de la dosis y debe ser realizado bajo el seguimiento de un profesional.
Cepas indicadas
THC : CBD: Cepa de nivel similar de THC y CBD. Usuarios avezados pueden usar genéticas altas en THC. Se aconsejan cepas ricas en pineno, linalool y limoneno.
Formato y posología
Aceite
vía sublingual
Útil y seguro por la mayor duración del efecto y fácil administración. Se recomienda iniciar las tomas a la noche con la persona acostada, haciendo una titulación lenta y usando dosis bajas: aceites de altas diluciones (1/100), iniciando con una gota que debe aumentarse lentamente en función de la respuesta y tolerancia hasta lograr el control de los síntomas.
Té
vía oral
Esta vía de administración posee un gran potencial antiinflamatorio gracias a que contiene cannabinoides ácidos. Es recomendable la ingesta de una o dos tazas de este té por día. Para prepararlo, se realiza una infusión de ¼ de cucharadita de té de cogollos en una taza de agua hirviendo.
Cogollo
vía vaporizada
Vía de administración solo para usuarios avezados que no controlaron síntomas con el aceite y cuentan con un profesional que evalúe la respuesta. Iniciar con una bocanada de cannabis rico en CBD a 180°C, esperar cinco minutos y evaluar el efecto; si continúa la sintomatología, realizar otra, aumentando la cantidad en función de las necesidades de cada organismo.
Cogollo fresco
vía oral
La ingesta de cogollos frescos recién cosechados aporta una gran cantidad de cannabinoides en estado ácido, que poseen propiedades neuroprotectoras, antiinflamatorias y antioxidantes. Se pueden ingerir directamente o bien en ensaladas. Se recomienda realizar dos ingestas al día: en la mañana y en la noche.
Es aconsejable que los usuarios trabajen con un profesional de la salud que tenga experiencia en recomendar Cannabis Medicinal para que los procedimientos de dosificación y administración puedan establecerse y ajustarse de forma individual.
Fuente: CANNABIS MEDICINAL. La guía completa. Dra. Celeste Romero. Dr. Marcelo Morante.