El cannabidiol, o CBD, es otro compuesto activo encontrado en el cannabis. Normalmente se nombra a la par que el THC, como un dúo dinámico. El CBD tiene efectos más sedativos, y ha sido el principal foco de investigación médica, puesto que se ha descubierto que es beneficioso tratando la epilepsia u otros trastornos neurológicos. Se investiga más y más para examinar sus efectos sobre el cerebro en detalle.
El CBD es único en su potencial para usos médicos, porque puede afectar un gran número de receptores en el cuerpo y cerebro, más allá de los receptores de cannabinoides.
Para entender por qué la versatilidad del CBD es importante, se debe comprender el propósito de los receptores. Dicho de forma básica, en el cerebro, las neuronas están conectadas por estructuras llamadas sinapsis. En estas estructuras, las neuronas se comunican entre ellas mandando neurotransmisores, o mensajeros químicos.
Para recibir correctamente un mensaje a través de un neurotransmisor, la neurona tiene que tener un receptor que sea compatible con ese neurotransmisor. Cuando los neurotransmisores encajan con uno de estos receptores, la neurona puede interactuar directamente con el mensajero.
Las neuronas contienen varios receptores diferentes para neurotransmisores. Ya que el CBD puede afectar tantos receptores diferentes, tiene la habilidad de interactuar con muchos tipos de mensajes que manda el cerebro.
Investigaciones recientes han clasificado al CBD como un modulador alostérico negativo del receptor CB1 (El receptor CB1 es con lo que el THC interactúa para crear niveles elevados de dopamina con el resultante efecto de ebriedad).
Lo que esto significa es que el CBD puede unirse al mismo receptor desde un lugar diferente, y cuando se une al mismo tiempo que el THC, la neurona afectada recibe una señal más débil del THC. Como hemos dicho, el THC causa que la neurona no regula los niveles de dopamina. Cuando los dos cannabinoides actúan sobre el mismo receptor, el efecto es muy diferente al del THC solo. Así que el CBD se ha dado a conocer por su habilidad para contrarrestar los efectos psicoactivos del THC.
Los beneficios médicos del CBD provienen de su efecto en otros receptores del cerebro. Cuando interactúa con el receptor TRPV-1 se da un efecto terapéutico, conocido también como el receptor vaniloide, haciendo referencia a la vainilla, que contiene un aceite esencial con propiedades analgésicas y antisépticas.
En el organismo
Cuando el CBD se une a este receptor, funciona como un estimulante que puede activar sus habilidades para regular el dolor, la inflamación, y la temperatura corporal. Es por esto que el cannabis con altos niveles de CBD funciona para tratar el dolor neuropático.
En concentraciones más altas, el CBD puede activar también el receptor de serotonina 5-HT1A. Este receptor está directamente involucrado con procesos biológicos relacionados con la ansiedad, el sueño, el dolor, el apetito, y más. Cuando el CBD interactúa con el 5-HT1A, ralentiza su señalización y provoca un efecto antidepresivo. Además, las propiedades anti ansiedad del CBD se deben a su rol en el receptor de adenosina. Estos receptores regulan funciones cardiovasculares y tienen efectos anti-inflamatorios.
Aunque activa los receptores mencionados, el CBD también provee beneficios médicos desactivando el receptor GPR55. Dicho receptor está involucrado en regular la presión sanguínea, la densidad de los huesos, y otros procesos varios. Cuando está activado, el GPR55 promueve la propagación de células cancerígenas. Investigaciones hechas en la Chinese Academy of Sciences en Shanghai demuestran la presencia de este conector en muchas formas de cáncer. Ya que el CBD desactiva este receptor y bloquea su señalización, se cree que puede prevenir la proliferación de células cancerígenas.
Hay otras maneras en que el CBD 5 produce efectos anticancerígenos. 1 En todos los núcleos de las células hay PPARS (receptores activados de proliferación de los peroxisomas) que regulan el mantenimiento de energía, las funciones metabólicas, y específicamente la proliferación de células.
Cuando los PPAR son activados, especialmente el receptor PPAR-gamma, la proliferación es inhibida. En términos simples, las células cancerígenas son ralentizadas.
Beneficios terapéuticos potenciales del CBD: reduce el dolor, la inflamación, las náuseas, las convulsiones y la ansiedad, y ayuda a dormir.
Cannabis Terapéutico, Laura Torres y Jaume Roselló